Les dades reals del 13-D

El referèndum sobre la independència que alguns municipis van organitzar el passat 13 de desembre va ser una mica desorientador. Que si la participació va ser baixa, que si la consulta no era vinculant, que si patatim, que si patatam. Però els resultats són més bèsties del que semblen. Així ho explicava (el meu ex professor) Carles Castro aquest cap de setmana en un gran article a La Vanguardia:

Es verdad que sus impulsores [del referendum] no cosecharon un éxito espectacular, pues sólo movilizaron al 27% de los ciudadanos que habían citado a las urnas. Sin embargo, el resultado del 13-D está tan lejos del éxito como del fracaso si los números se ponen sobre el tapete de la realidad.

¿Cómo se mide esa realidad? Pues muy sencillo: las magnitudes del apoyo electoral a la independencia no pueden calcularse nunca sobre el 100% de los electores teóricos, sino sobre el porcentaje máximo de ciudadanos que han acudido alguna vez a las urnas en Catalunya: el 80%. Por ello, cualquier tasa de apoyo a la independencia –por ejemplo, la que se registró el 13-D en los municipios que acogieron la consulta soberanista: un 26% de los convocados– no supone que la secesión tenga el respaldo de tres de cada diez electores, sino de tres de cada ocho. Los otros dos no cuentan porque nunca han votado y es poco previsible que lo hagan en una circunstancia de este tipo. (...)

Por lo tanto, extendiendo las magnitudes del 13 de diciembre al escenario de la realidad electoral catalana –con índices de participación que oscilan entre el 40% y el 80% de la ciudadanía–, la tasa de apoyo a la independencia se movería entre un modesto –pero ya superior al que reflejan algunas encuestas– 32% de los votantes, en un referéndum de altísima participación, y un espectacular 64%, en una consulta de afluencia similar a la que registró el referéndum sobre la Constitución Europea, en el 2005. Y si la participación fuese igual a la del referéndum sobre el Estatut, en el 2006, el apoyo a la independencia seguiría siendo superior al 50% de los votantes. En realidad, con la participación mínima en una consulta vinculante –que debe ser superior a la mitad de los electores– y una tasa de apoyo al secesionismo similar a la del 13-D (el 26% del censo), el respaldo a la independencia seguiría siendo superior al 50% de los participantes en ese hipotético referéndum.
El referèndum del 13-D et pot semblar una tonteria. OK. Però almenys és la primera vegada que obtenim dades reals (no adulterades per cap institut d’estadística) sobre el nombre d’independentistes que hi ha a Catalunya.

5 comentaris:

Vilix ha dit...

Vols dir nen? Jo ja no em crec a ningú!

lo comte de Sivilla ha dit...

Això ja comença a quadrar amb el que es percep com a sensibilitat actual sobre el tema!!
Free Catalonia!

elgatodebalmes ha dit...

puro metalingüismo no exento de algo de razon!

Lo que si veo raro es el porqué de dejar votar a los menores de 18 y mayores de 16? Quiza para evaluar su impacto? No lo entiendo...

Anònim ha dit...

Home, tampoc diria tant, perque no és una consulta que s'hagi fet a tots els pobles i ciutats. De fet, a Barcelona, Tarragona, Lleida i Girona, que és on més habitants hi ha, no s'ha consultat i sembla que tampoc interesa.

Bigmouth ha dit...

A Barcelona està prevista una consulta a finals d'abril.